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viernes, 4 de noviembre de 2011

La Migración de las Aves: Una adaptación a la estacionalidad de los recursos.

Conocer y analizar los fenómenos naturales nos proporciona herramientas e ideas útiles para afrontar nuevos retos. La migración de las aves es un apasionante ejemplo de conquista continua de nuevas fronteras a pesar de los obstáculos espacio-temporales.

El fenómeno es muy variable en función de la latitud donde nos situemos. En el ecuador las condiciones climáticas son más o menos estables a lo largo del año, con lo que apenas existe estacionalidad y los ecosistemas cambian poco a lo largo del año. En este contexto predominan las aves sedentarias, muy adaptadas a las condiciones de las ecosistemas ecuatoriales.

En los polos alternan estaciones de descanso invernal, con estaciones de máxima productividad en las que la explosión de recursos ofrecen grandes oportunidades energéticas a las especies adaptadas a la migración.

Entre ambos extremos se sitúan climas más benignos como el mediterráneo donde la estacionalidad de los recursos es aprovechada por diferentes especies en cada época del año.En nuestras latitudes existen especies sedentarias, que viven durante todo el año, migradores estivales, que vienen desde latitudes meridionales en la época de reproducción, y migradores invernales que se desplazan desde el norte en el invierno.

El análisis de las conductas migratorias en las aves africanas nos brinda la oportunidad de entender este fenómeno en su origen. La extensión amplia del continente africano en la latitud ecuatorial ha propiciado la aparición de múltiples patrones y estrategias migratorias. El régimen pluviométrico es el que marca las estaciones en estas latitudes. Algunas especies se adaptan con desplazamientos transecuatoriales alternando temporada de reproducción con temporada de descanso a ambos lados del ecuador. Otras especies amplían su área de reproducción aprovechando las buenas condiciones en los dos hemisferios.



Fuentes



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Monos de selva, monos de sabana

Tratando de conocer el mundo de los pequeños primates intuyes las causas y consecuencias de nuestra existencia. Cromosomas y selección natural avanzando en la conquista del espacio y el tiempo. Estrategias diversificadoras para asegurar la viabilidad genética en un inhóspito ambiente. El contacto con el suelo necesita más agresividad, mayor capacidad ofensiva-defensiva. La conquista de los espacios abiertos implica disponer de armas mortíferas.

Los primates se originaron en la selva, en el espacio tridimensional del dosel arbóreo. Alimentándose de hojas, tallos, frutos e insectos aprendieron a ver esas tres dimensiones, a utilizar el pulgar prensil y a comunicarse con mensajes visuales. La amplia distribución del ecosistema selvático durante el Plioceno facilitó su expansión desde África a las selvas orientales asiáticas.

Durante el Mioceno se produjeron cambios climáticos que redujeron la extensión mundial de la selva, apareciendo amplias extensiones desarboladas donde los depredadores obtenían grandes ventajas en el suelo. La adaptación a este ambiente supuso desarrollar una estrategia defensiva con una amplia protagonismo de la organización social. Esta socialización provocó un gran desarrollo de la principal herramienta que caracteriza a nuestra especie: la Cultura.

Los monos de sabana, los valientes que consiguieron sobrevivir en este contexto desarrollan diferentes estrategias: huir a los árboles, esconderse en la maleza, o contraatacar al adversario. 




























Los papiones, monos patas y cercopitecos de cara negra reaccionan de un modo muy diferente ante el peligro: los primeros se enfrentan con el enemigo, salvo en el caso de los leones o los seres humanos armados; los segundos se dispersan y ocultan entre la hierba, descendiendo de los árboles si el depredador los sorprende subidos en sus ramas; los cercopitecos de cara negra, contrariamente, se encaraman a las copas de los árboles tan pronto como son atacados.


No es difícil identificar estos patrones de conducta en los diferentes contactos que vivimos en un día cualquiera. Si no estás dispuesto a matar y ser matado tendrás que seguir escondido en la penumbra de las hojas. El mundo de fuera está reservado para los más fuertes. Doscientos mil años de evolución de nuestra especie, de desarrollo de la Cultura, apenas han conseguido difuminar los límites de las leyes de comer y no ser comido.

Fuentes:
- Kingdom, J.  The Kingdom Pocket Guide of African Mammals. London: A&C Black Publishers Ltd; 2004.
- Rodriguez de la Fuente, F. Los Monos de Selva. En Rodriguez de la Fuente, F. , Editor. Enciclopedia Salvat de la Fauna Tomo 3 (África, Región Etiópica). Salvat Editores, Pamplona; 1984.
- Harris, M. Nuestra Especie. Madrid: Alianza editorial; 1994.

A propósito de un caso…

Un clásico método de desarrollo y divulgación del conocimiento entre los profesionales de la ciencia médica es describir y analizar un caso clínico con el objeto de provocar estímulos que nos ayuden a avanzar; lo llamamos el Método del Caso clínico.

En la vida cotidiana no nos faltan estos estimulantes encuentros espontáneos que nos van ayudando a desentrañar la compleja realidad que nos ha tocado vivir. En estas notas trataré de reflejar algunos de ellos.